Guillermo Díaz

SOY GUILLERMO DIAZ SALAMANCA.
De la colonia bogotana, residente en Bogotá, hijo de Rosana y Guillermo. Doy fe que son personas honradas. A mi papá le dió por morirse, pero no fue de risa. Era serio. Mi mamá vive y mi familia también, a pesar de los gobiernos que nos ha tocado “padecer”.
Soy graduado en Filosofía y letras, higiene y salud. Mi vida radial comenzó el día que mi mamá se compró un transistor Sanyo, multibanda. Cogía hasta ratones. En onda corta, entraban emisorasa de EEUU; BBC, Cuba, y un montón de colombianas. Emisora Mariana me abrió las puertas, por una generosidad del director de aquellos años un cura español de nombre Francisco Pajares Martos. Era 1978 creo, ahí fue mi escuela, ahí comenzó todo. Locución comercial, lector de noticias, comentarista deportivo, narrador deportivo, casi todo comenzó allí en esa que era una magnifica escuela en tiempo real. Salí “exportado” a Villavicencio y allí comencé mi primer año rural. Radio 5 me abrió las puertas y allí entre la temprana lectura de noticias y la narración de fútbol desde Bogotá, transcurría mi vida, pasando cada sábado y cada domingo a parar en Cáqueza a darle al piquete. Despues fuí llamado por los designios de Dios para Radio 1020 de Bogotá y comenzó mi peregrinar maletín en mano y encaramado en expreso Bolivariano su bus preferido por este país transmitiendo fútbol visitante, oficio que se inventó el Patico Rios.
Todas las ciudades, todos los estadios, fueron testigos de mi lucha con Telecom para encontrar mis pares telefónicos y sacar mis transmisiones acompañando a Millonarios y Santafé, cuando se jugaba al fútbol y se hacían goles.
De allí mi fugaz paso a Súper. Y como en Súper la palabra la tienen los oyentes y no uno, pues pasé a Caracol Cali llevado de la mano del maestro Oscar Rentería. Allí crecí radialmente – por supuesto- y Cali me recibió con mucho amor por lo menos 10 años. Fuí director de Radio Ciudad de Cali, después sub gerente nacional de programación del Grupo Radial Colombiano, para después recalar en Bogotá con la misma empresa. Allí se hacía una radio notable. Eran mis compañeros Paché Andrade, Edgar Artunduaga, Oscar Rentería, Carlos Lemos Simonds, Ayda Luz Herrera, Rocío Prieto, Manuel Salazar entre otros. De Cali recuerdo mi trabajo arduo pero maravilloso en la parte deportiva y en las transmisiones interminables de las ferias de Cali. Mi peregrinaje permanente por pueblos y ciudades del Valle del Cauca, encaramado en los transmoviles relatando ciclismo. Esa pasión por los deportes me ha permitido estar en Copas Libertadores de América. Coors Classic. 5 Campeonatos mundiales de fútbol. Dos vueltas a España, un Tour de France, Campeonatos Mundiales de Ciclismo, Fórmula 1 en Brasil y Francia. Juegos Olímpicos de Los Angeles 84 y Barcelona 92. Y un Mundial de Baloncesto. En Colombia transmití de todo, Fútbol, ciclismo, atletismo, baloncesto, natación, toros. Pero igualmente durante años leía el Reportero Caracol del Valle. Y hacía programas de variedades.
Pero como dice Pedro Navaja, la vida te da sorpresas y de la tropelía deportiva, del fragor de la batalla con el balón o de la lucha con la bicicleta, pasé al humor. ¿cómo? Seguramente Dios en su infinita bondad, había puesto en mi kit escolar ese talento.
Yamid Amat logró que me apartara al menos temporalmente de los deportes, para dedicarme al humor y me entró a Caracol, después de haber pasado por Cinevisión, Prodeportivo con la línea titular del equipo ganador y la Gerencia de Radio Ciudad de Pereira. Ya en Caracol me abrieron las puertas de Radioactiva y allí, comencé a desarrollar en radio juvenil algunos de mis primeros pasos radiales del humor al lado de los hoy ya viejitos Tito y Alejandro Villalobos.
Y nació la criatura llamada La Luciérnaga. Desde los primeros días comencé en este programa exitoso ideado en un todo por el sinigual y siempre igual Marco Aurelio Alvarez. Allí el Dr Ricardo Alarcón, muy generosamente me permitió hacer humor. Y lo hice. Dios me había guardado esa maravillosa oportunidad y yo era el único que no sabía!
16 años seguidos en Caracol, 13 de los cuales en La Luciérnaga al lado del inigualable Hernán Peláez, gran señor. Llevé allí en mi obsesión por lo mejor a varias figuras: Alexandra Montoya, Don Jediondo, Alerta, Polilla, Jairo Chaparro entre otros. Y me alegra que sigan triunfando, son excelentes.
Tras cinco llamados de RCN para que me integrara a su equipo lo pensé, lo repensé y finalmente acepté y monté El Cocuyo donde a cada quien se le da lo suyo. Dos años duró mi experimento allí. Y ahora estoy en mi propia empresa al frente de LA ESCALERA, porque unos suben y otros bajan.
He tenido la oportunidad de trabajar para FOX SPORTS donde desarrollé el programa LOS TENORES DEL FUTBOL. Dirigí Radio Deportes que luego se convirtió en LA DEPORTIVA, monté la estrategia de las Vueltas a Colombia en bicicleta 49 y 50.
Y dejé en Caracol El Pulso del Fútbol.
En el campo del humor, pase de llevar mi maletín deportivo lleno de cables, consolas y micrófonos a presentarme en teatros y salones ante miles de personas que se han divertido con mis ocurrencias. Ya son más de 700 presentaciones en el territorio Nacional y algunas más en el extranjero con singular éxito. Ese talento, ese humor lo llevé a competir en el FACTOR X la batalla de las estrellas, donde logré en compañía del Grupo Salpicón llegar a la final. Fue muy divertido. Hoy tengo mi programa en 107.9 FM en Bogotá, La Cadena Super y www.morenaestereo.com mi trabajo en radio me ha dado muchísimas satisfacciones, todas. Esa es “mato groso” –como diría Don Leòn Londoño mi carrera radial profesional.






